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La anulación implícita de la niñez

La anulación implícita de la niñez


Zayira Gutiérrez Hidalgo

 Practicar el arte de la vida, hacer de la propia vida una “obra de arte” equivale en
nuestro mundo moderno líquido a permanecer en un estado de transformación 
permanente, a redefinirse perpetuamente transformándose (o al menos
 intentándolo) en alguien distinto del que se ha ido hasta ahora.

Zygmunt Bauman

 

Se puede vislumbrar que en el constante movimiento de la humanidad para una supuesta transformación, va dejando en el camino destrucción, aniquilación, desesperación, angustia, soledad, anulación del otro, entre otras cosas más. Se tiene un cierto miedo del futuro que se cree conocer y permea una angustia que se transmite de generación en generación.

La humanidad, en particular los adultos, estos jefes que se encargan de “guiar” a los próximos ciudadanos del mundo, se encuentran en un punto inquietante donde el otro incomoda, donde el otro se vuelve voraz para ellos y, por ende, es mejor ir anulando sus prácticas. Con ese “otro” me refiero a los niños y adolescentes.

Corea y Lewkowicz (1999) mencionan: “Un niño suscita hoy sensaciones extrañas”, en la actualidad se puede apreciar la incomodidad que el niño produce en el adulto, por ejemplo, su crianza, sus actos y emociones. Los niños de antes eran “libres” de manifestarse, se les empujaba a simbolizar, se promovía el acceso la subjetividad y se fomentaba su singularidad. La actualidad exige ser en función de otros antes de ser uno mismo, romper las reglas para ser parte del mundo de adultos, la simbolización de los pequeños está dificultada, la iniciación con el lenguaje está destinada por el otro, el síntoma de las familias es este niño o adolescente que mantiene desde la visión adulta desplantes de tiranía, rebeldía y enojo.

La modernidad exige cada vez más a este niño que está en desarrollo, quien debe acatar las normas establecidas por los grupos a los que pertenece. Aunque sabemos que cada cultura tiene sus usos y costumbres establecidas, en la actualidad no se busca el devenir de la infancia, se busca la normalización y el consumo de ésta. Se sabe que el niño es un consumidor asiduo en la globalización.

En la revista Emprendedores.es (2016), se cita el estudio de Salvatti & Llombart, que refiere: “Antes de los tres años, todo en la casa tiene una funcionalidad clara y hace hincapié en la seguridad y la calidad. De cuatro a ocho años, empieza a haber una personalización del espacio infantil que se convierte en zona de juego y actividad. A partir de los nueve, el niño empieza a decidir lo que entra y sale de su espacio” podríamos verificar que existe una “certeza de los deseos del niño y de los futuros deseos que satisfacer”. Con esto se busca saciar sus necesidades y normalizar al sujeto, con la desesperación de satisfacer el goce del adulto en los infantes.

En estas realidades aseguradas e integradas desde la visión del adulto, el niño es visto como un sujeto inferior al cual se le “debe proteger” y acelerar en los procesos de desarrollo, manteniendo el discurso de “ser buenos ciudadanos y educarlos para que formen un futuro”. El niño de hoy está destinado a hacer algo y quizás ya no alguien.

Desde la formulación lacaniana, se considera que el sujeto está destinado a algo desde antes de su nacimiento (deseo del Otro) y el lenguaje está ligado a esto. Es una herencia insoportable la que los adultos dejan en nuestras generaciones de niños, aquellas que levantarán los vestigios y deberán sentirse “afortunados” de estos regalos. Esta herencia inquieta y provoca el síntoma de la vida actual: Tener enormes responsabilidades, tener premura por satisfacer las necesidades, tener un destino no deseado, tener coartadas las esperanzas de un futuro mejor.

Se busca crear al niño ideal, aquel que se acate a las normas establecidas por la actualidad. Se promueve el desborde del goce, se buscar la fascinación especular mas no la autenticidad, se busca la manipulación y la absorción del sujeto.

Jacques-Alain Miller, en el IV Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, se cuestiona sobre la modernidad y refiere “¿Desde cuándo estamos sin brújula? […] sin duda desde que la moral civilizada como decía Freud -– se quebró, se disolvió” esto tendría que ver con la infancia y las manifestaciones adultas de anularla.

Como refiere Miller (2014), nos encontramos en una sociedad diluida que ejerce violencia hacia el otro, pero la esconde bajo una supuesta moral de “hacer bien por el otro”,  lo cual parece tener relación con lo que menciona Lacan al final de su obra: “el otro no existe”, lo cual alude a la caída del otro haciendo hincapié en que, lo que orientaba al otro deja de existir. Deberíamos de cuestionar entonces qué se hereda a la infancia como adultos y que causa inquietud de ésta. Siguiendo a Lacan en Bitácora Lacaniana (2014) se hace referencia al supuesto “Cuando no hay palabra, hay violencia” quizás sea un parteaguas para responder a esta violencia, de la cual es niño es el actor principal.

Se puede concluir que el tema tiene dimensiones a veces inalcanzables y ásperas de tocar debido a la indiferencia que conlleva la niñez para algunos adultos. Tendríamos que cuestionarnos sobre nuestro actuar desde cada paradigma que se practica, cuestionar el síntoma de la modernidad y la inconformidad que produce.

Abordarlo no sería tarea fácil, pero debería ser una constante en la vida de cada profesional y sujeto que pueda ver rasgos de lo antes mencionado. La actualidad inquieta y produce un goce desbordado que no se sabe cómo manejar, los objetos de deseo se permean por todos lados, se busca categorizar a la niñez para fomentar la normalización con sutileza de anulación.

Es necesario continuar con la investigación sobre este trato moderno al tema de la niñez, pero no sólo en los niños, el adulto tiene mucho que decir sobre su historia. Al final se sabe que el síntoma es lo que brota de la familia, este niño inquietante y que en ocasiones no entra en las normas establecidas o las deseadas por los adultos. Pensar en un porvenir está en duda en la actualidad.

 

Referencias

Bitácora Lacaniana (2014). El goce femenino. Revista de la Nueva Escuela Lacaniana, 3.

Brée, J. (1995). Los niños, el consumo y el marketing. España: Paidós.

Corea, C. y Lewkowicz, I. (1999). Introducción. En ¿Se acabó la infancia? Ensayo sobre la destitución de la niñez. pp. 7-8

Miller, J-A. (2014) Una fantasía. En Conferencia de Jacques-Alain Miller en Comandatuba.

Recuperado de: http://www.congresoamp.com/es/template.php?file=Textos/Conferenciade-Jacques-Alain-Miller-en-Comandatuba.html

Emprendedores.es (2016). ¿Cuáles son las tendencias en el consumo infantil?. [página digital pp. 1] Recuperado de: http://www.emprendedores.es/gestion/tendencias-consumo-infantil.