Ultimas Conversaciones http://psic.mx Tue, 21 Nov 2017 06:25:29 +0000 Joomla! - Open Source Content Management es-es La filosofía de Andy Warhol, el Papa del Pop http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/195-la-filosofia-de-andy-warhol-el-papa-del-pop http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/195-la-filosofia-de-andy-warhol-el-papa-del-pop La filosofía de Andy Warhol, el Papa del Pop

 

Juan Pablo Brand Barajas

 

B insistía en que yo era el “Papa del Pop”

Andy Warhol

Peter Sloterdijk, uno de los filósofos alemanes vivos con mayor reconocimiento, al ser invitado a dar sus recomendaciones de lectura, propuso, en primer lugar, El nacimiento de la tragedia, de Nietzsche, lo cual no es sorpresivo, dada la creciente popularidad de este autor a través del siglo XX y el ser considerado el visionario anunciador de la muerte del Dios de la tradición Medieval y Renacentista. El nombre de Andy Warhol, el segundo autor de la lista fue el que removió con intensidad el espíritu de la ortodoxia académica, tan afín a los laberintos del pensamiento y al lenguaje disciplinar-oscurantista:  ¿Cómo el inspirador de la cultura pop puede ser la segunda referencia filosófica de nuestra era?, ¿Nietzsche a un lado de Warhol? Como toda provocación al pensamiento único, me resultó sumamente atractiva la propuesta de Sloterdijk y fui tras el libro de Mi Filosofía de la A a B y de B a A y lo leí con el ritmo propio de la degustación de un postre, lentamente, saboreando cada bocado pero sin dejar resto. No soy filósofo, por tanto, no me atrevería proponer una lista como la del teórico de las esferas, pero definitivamente el libro de Andy Warhol da más luz sobre nuestra condición cultural actual que gran parte de los textos que he leído intentando dar cuenta de la posmodernidad, los tiempos líquidos, la hipermodernidad, el fin de la historia, etcétera.

Publicado por primera vez en 1975, el libro está estructurado como una enciclopedia con entradas que son por sí mismas el glosario de nuestras inquietudes pop: Amor (Pubertad), Amor (Plenitud), Amor (Vejez), Belleza, Fama, Trabajo, Tiempo, Muerte, Economía, Atmósfera, Éxito, Arte, Títulos, El hormigueo y El poder de la ropa interior. Redactado y organizado por su secretaria Pat Hackett, quien lo seguía permanentemente con la esposa con la que Warhol contrajo nupcias a mediados de la década de los 60’, es decir, su inseparable grabadora, a la cual el artista se refiere de la siguiente manera: Mi esposa. Hace diez años que estamos casados mi grabadora y yo. Mucha gente no lo comprende. Al adquirirla se acabó cualquier vida emocional que yo pudiera haber tenido, pero me alegré de que así fuera. Nada volvió a ser un problema, porque un problema era simplemente una buena cinta de grabar. Un problema interesante era una cinta interesante. Todos lo sabían y actuaban para la cinta. No podías distinguir qué problemas eran reales y qué problemas se exageraban para la cinta. Aún mejor, la gente que te contaba sus problemas ya no podía decidir si tenía realmente problemas o si simplemente los representaba. Si pensamos en la fidelidad y todo lo que le representan hoy los teléfonos móviles a las personas, el matrimonio de Warhol pierde cualquier tinte perverso, en realidad ahora la tendencia es vivir, vestir, comunicarse, sentir… en armonía con las tecnologías, es de mal gusto portar un teléfono inteligente si se luce una facha de ignorante.

El texto es un incesante diálogo con B, ¿quién es B?, que lo diga el propio Warhol: B es cualquiera que me ayude a matar el tiempo. B es cualquiera y yo no soy nadie. B y yo. Necesito a B porque no puedo estar solo. Salvo cuando duermo. Entonces no puedo estar con nadie. Warhol murió en 1987, por tanto, ya no formó parte de las redes sociales en internet, pero su concepción de “B” es profética del lugar que ocupa el otro en las dinámicas virtuales y los tecno-vínculos. Actualicemos al autor: B es cualquiera que se conecte, cualquiera que me conteste, cualquiera que me siga o me pida amistad.  #Necesito a B porque no puedo estar sol@.

Considero que se ha escrito mucho sobre Warhol, se ha visto mucho la obra de Warhol, se ha imitado mucho el estilo de Warhol, se ha incluido en abundancia en el cine al personaje de Warhol, pero no hay nada como leer a Warhol, por tanto, me retiro como autor para darle la palabra a Warhol, aunque permanezco como exégeta, puesto que toda selección es una interpretación y las frases incluidas en esta entrada constituyen un fragmento en medio de las 268 páginas del libro. Dejo a criterio de la lectora o el lector, si Andy Warhol, el Papa del Pop, merece subir a los altares de la filosofía. Disfruten algunos bocados del gran banquete que es el libro, lo que a primera vista parecieran desplantes de banalidad se convierten en múltiples flechazos de lucidez y muchos de ellos se constituyeron en axiomas del pensamiento y comportamiento pop.  Bon appétit:

 

  • Debe ser difícil ser modelo, porque quieres ser como una foto tuya, y jamás podrás parecerte a ella. Entonces empiezas a copiar la foto. 
  • Cuando compré mi primer aparato de televisión, dejé de preocuparme por buscar relaciones íntimas con otra gente. 
  • En los sesenta, todos se interesaban por todos.
  1. o   En los setenta, todos empezaron a dejar a todos.
  2. o   Los sesenta fueron un lío.
  3. o   Los setenta son muy vacíos.
  • Lo más excitante es no-hacerlo. Si te enamoras de alguien, no lo hagas nunca, es mucho más excitante.  
  • Las relaciones amorosas pasan a ser muy comprometidas y realmente no valen la pena.  
  • La gente tiene muchos problemas con el amor, siempre busca a alguien que sea su Vía Veneto, el soufflé que no se desinfla. Debería haber un curso en la escuela elemental sobre el amor. Debería haber cursos de belleza, amor y sexo. El más importante, el del amor. Y deberían enseñarle a los chicos, siempre lo pienso, cómo hacer el amor y decirles y demostrarles de una vez por todas que no es nada. Pero eso no se hará porque el amor y el sexo son negocio.
  • El sexo es más excitante en la pantalla y entre las páginas de un libro que entre las sábanas.  
  • El sexo es nostalgia del sexo. 
  • Algunos piensan que la violencia es erótica, pero jamás he podido comprobarlo.  
  • Brigitte Bardot fue una de las primeras mujeres en ser realmente moderna y en tratar a los hombres como objetos, comprándolos y rechazándolos. Eso me gusta. 
  • Pero un hombre que se preocupa por su aspecto, por lo general intenta a toda costa ser atractivo, y eso es muy poco atractivo en un hombre.  
  • Un amigo mío siempre dice: “Las mujeres me quieren por el hombre que no soy”.  
  • Una persona tiene que ir con mucho cuidado al comprar en los tiempos que corren porque si no termina comprando basura.0
  • Las fantasías son las que crean problemas a la gente. Si no tuvieras fantasías, no tendrías problemas, porque aceptarías lo que tienes ante ti. 
  • Los conversadores “hacen” algo; las Bellezas “son” algo. Lo cual no tiene por qué estar mal, pero simplemente no sé lo que son. Es mucho más divertido estar con gente que hace cosas.
  • Supongamos que tienes un problema de belleza puramente transitorio- un nuevo grano, el pelo deslustrado, ojos de insomnio, tres kilos de más en la cintura-… si no señalas estas cosas, los demás pueden pensar que tus problemas transitorios son permanentes. 
  • El “aura” debe existir hasta que abres la boca.
  • Algunos se pasan la vida pensando en una sola persona famosa. 
  • Si consigues las cosas cuando realmente las deseas, te vuelves loco. Todo se distorsiona cuando algo que deseas realmente lo tienes bailando en la punta de la nariz.
  •  Todo depende de las fantasías que tenías cuando eras niño.
  • Creo que eso es todo. Piensa como rico. Vístete como un pobre.
  • El tiempo es el tiempo que se fue. 
  • A veces la gente deja que el mismo problema le abrume durante años cuando bastaría con decir: “¿Y qué?”. 
  • El asunto es que conocer a una persona más me resulta simplemente demasiado difícil, porque cada nueva persona ocupa más tiempo y espacio.
  • Normalmente cometes los mismos errores. 
  • El mejor tiempo para mí es aquel en el que no tengo problemas de los que no pueda comprar la solución.  
  • El dinero es SOSPECHOSO, porque la gente piensa que tú no deberías tenerlo, aun cuando de hecho lo tengas. 
  • Cash. En efectivo. Simplemente me siento triste cuando no lo tengo. En cuanto lo tengo, lo gasto. Y sólo compro TONTERIAS.  
  • Comprar amigos es estupendo.  
  • No creo que todo el mundo deba tener dinero. No debería ser de todos: no podrías saber quien es importante. 
  • Un espacio desperdiciado es cualquier espacio con arte dentro. 
  • Puedes “decir cosas” para las que no tienes el tipo, pero no puedes “hacer cosas” para las que no tienes el tipo. Es una mala idea.  
  • Con los hologramas, estarás allí. Podrás tener esa fiesta tridimensional en tu casa, podrás simular que estás allí y entrar con la gente. Hasta podrás alquilar una fiesta. Podrás sentar a tu lado a cualquier famoso que desees.  
  • Ahora los restaurantes de Nueva York tienen algo nuevo: no venden su comida, venden su ambiente.  
  • No tengo memoria. Para mí cada día es nuevo día porque no recuerdo el día anterior. Cada minuto es como el primer minuto de mi vida. Por eso me casé… con mi grabadora. Por eso busco a gente que tenga la cabeza como una grabadora. Mi mente es como una grabadora con un solo botón: el de borrar. 
  • Comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano. 
  • Lo que más me gusta comprar es ropa interior. Creo que comprar ropa interior es lo más personal que pueda hacerse, y si observas a una persona comprar ropa interior llegas realmente a conocerla.  
  • Necesito casi una hora para juntar todos mis yoes.

Referencia

Warhol, A. (1975/2010). Mi filosofía de A a B y de B a A. España: Tusquets.

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juanpablobrand@psic.mx (Juan Pablo Brand Barajas) Conversemos Tue, 01 Aug 2017 01:18:32 +0000
Reparando alas http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/194-reparando-alas http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/194-reparando-alas Reparando alas

 

Nadja Torres Cabrera

 

9:30 de la noche, termina una jornada más de consultorio, me subo al coche y en el trayecto evalúo mis intervenciones. Recuerdo los inicios y finales de cada sesión de psicoterapia del día, es un referente importante para mí. ¿Qué trajeron mis pacientes y qué se llevaron?, ¿llegaron con tristeza y consiguieron sosiego?, ¿arrastraban frustración y salieron con esperanza?, ¿entraron vacíos y partieron plenos?, ¿les invadía el desamor y encontraron luz en sus corazones?

Me gusta percibirme como alquimista, quien logra transformar lo impensable en oro, todo en la vida tiene un alto potencial de sentido, pero muchos lo dejan ir al no reconocer la oportunidad de cada vivencia, de cada sentir, de cada pensamiento, de cada malestar. 

He vivido mucho y he sido escucha de la vida de muchos, tengo claro que no hay ser humano libre de dolor y ninguno que no busque aceptación y amor. Todos estamos heridos y dedicamos una buena parte de nuestras vidas a ocultar nuestras cicatrices por temor a ser dañados de nuevo. Andamos cubiertos con nuestras corazas, proyectando una fortaleza que puede llegar hasta la arrogancia, con la única finalidad de encubrir la vulnerabilidad que nos habita.

Siendo muy joven supe que dentro de mí hervía una vocación, ayudaría a los demás a ayudarse, no tenía las respuestas pero sí las preguntas adecuadas para llegar a ellas. Esto me impulsó a estudiar Psicología, así entendí la complejidad del objetivo que me había propuesto, pero no fue suficiente, así que continué mis estudios hasta hacer psicoterapia gestalt y de frontera de contacto. Desde estas perspectivas pude organizar los diluvios que caían en cada sesión con mis pacientes y darles cauce por vías menos destructivas. El tiempo me mostró los límites de toda teoría, por eso ahora pienso que mi acción psicoterapéutica es 80% experiencia y 20% producto de mis estudios. Puedes haber estudiado con los mejores, pero si no aprendes de tu propia experiencia, te conviertes en una repetidora de contenidos incapaz de tener una verdadera incidencia en las personas.

Ya son muchos los años que mis pacientes ocupan lugares privilegiados en mi vida, no caeré en el cliché de afirmar que gracias a ellos soy la profesional que soy, pero me han ayudado a mostrarme la importancia de no ser una escultura inamovible de conceptos, sino un viento vivo de palabras y acciones que les empujan a ser la mejor versión de sí mismos.

No dejo de trabajar conmigo mí misma, exploro con detalle cada vestigio de infancia y adolescencia que me aparece en el camino, son fragmentos de mí misma que a cada instante completan el rompecabezas de eso que denomino “mi vida”. Esta convicción y perseverancia me permiten aportarles a mis pacientes los recursos para también integrarse, disminuir su dispersión para que logren enfocarse en sanar y desarrollar sus potenciales.

 

Es de noche, estoy cansada, pero sonrío. La única manera de ser en plenitud es ser con los otros, no hay verdadero crecimiento si no es compartido. No negaré que hay noches que de vuelta a casa me pregunto ¿por qué me sigo dedicando a esto? Ningún día es igual a otro, a veces la carga es demasiado pesada y los embates de los pacientes muy intensos. Pero siempre llega el día siguiente y me obsequio una nueva oportunidad para colaborar en la transformación, en ser el viento que impulsa el vuelo de tantas aves que llegan con sus alas rotas a mi consultorio.

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nadja@psic.com (Nadja Torres Cabrera) Conversemos Tue, 01 Aug 2017 01:11:48 +0000
Pluralidad de ejercicios parentales en el contexto familiar actual http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/193-pluralidad-de-ejercicios-parentales-en-el-contexto-familiar-actual http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/193-pluralidad-de-ejercicios-parentales-en-el-contexto-familiar-actual Pluralidad de ejercicios parentales en el contexto familiar actual

 

Roberto Vargas Arreola

Las transformaciones de las familias actuales han desafiado el concepto del ejercicio parental tradicional. Alizade (2010) propone que el panorama de la parentalidad se ha ido complejizando con los sucesivos divorcios e hijos de diferentes parejas que dan lugar a un nuevo tipo de hermandades, de filiaciones a medias, múltiples padrastros o madrastras, en suma, territorios grupales que el psicoanálisis de la familia investiga actualmente. Para la autora, los estudios sobre el vínculo efectuados por Pichón Rivière, Puget y Berenstein han contribuido a desarrollar dinámicas interactivas novedosas que impactan en las configuraciones familiares actuales.

De acuerdo con Alkolombre (2010), si un hombre en nuestros días decide adoptar a un niño es visto con novedad, como también lo es un juez que le otorga la custodia a un travesti por considerarlo más adecuado para ejercer la crianza de un hijo. En nuestros días ya es común el alquiler de vientres como práctica socialmente instituida, no sólo para las mujeres que no pueden tener hijos, sino también para los hombres que quieren ser padres excluyendo una parentalidad compartida. En distintos medios vemos a hombres que han elegido la monoparentalidad como un modo de ejercer el rol paterno sin una figura femenina que los acompañe (Alkolombre, 2010).

Para Alkolombre (2010) la monoparentalidad femenina por elección, con la consecuente exclusión del hombre en el ejercicio del rol paterno, era la forma de monoparentalidad más frecuente hasta hace pocos años. Sin embargo, en los últimos tiempos se sumaron los hijos nacidos por inseminación con semen de banco, garantizando en ese acto el anonimato del padre, y también la adopción de embriones. Igualmente, en nuestros días está legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo en la Ciudad de México y en otros países, abriendo el campo de la legalización de las homoparentalidades junto con la adopción de niños y niñas en estas configuraciones familiares (Alkolombre, 2010).

Con ello, según Alkolombre (2010), ya no podemos decir que “madre hay una sola”, nos encontramos de golpe con una pluralidad de madres: madre gestante, madre genética, madre social. Lo cual nos lleva a la pregunta ¿quién es la madre?: ¿la que aporta el útero?, ¿la que dona el óvulo?, ¿o la que adopta? También podríamos preguntarnos ¿quién es el padre?: ¿el que aporta el esperma?, ¿el que cría? Este punto nos conduce al debate alrededor de la pluralidad de las funciones parentales y aquellos –hombres o mujeres– que las encarnan, como también a pensar en las diferencias entre progenitor y padre.

This (1980) plantea que con demasiada frecuencia el nacimiento de un niño sigue siendo un asunto exclusivo de una mujer y de un médico, siendo el padre eliminado y tratado como alguien ajeno. Para el autor, en realidad, el padre tiene un papel esencial que cumplir durante el embarazo de su mujer ya que ser padre es también participar en un acto natural, sentir amor por su hijo, querer protegerlo y ayudarlo en su desarrollo, incluso cuestionándose si habrá algún instinto paterno (This, 1980).

Según This (1980), el genitor no necesariamente es el padre simbólico ya que el primero da el engendramiento mientras que el segundo da un nombre, una palabra, un reconocimiento como sujeto de deseo, más que como objeto de fabricación. Para el autor, no hay cría humana que se constituya sin el nombramiento de una relación ternaria que una a la madre, al padre y al hijo (This, 1980).

El padre, de este modo, es el agente del corte simbólico humanizante, aunque no esté en primer plano en el momento del parto, está ahí, disponible, pronto a ayudar a dar a luz. Desde su punto de vista, ser padre es una función exclusivamente adoptiva ya que “adoptas” al hijo al momento en el que lo nombras, lo crías y lo insertas al orden social…

Nicoló (2008), por su parte, refiere que la experiencia de las diversas formas de parentalidad, permite la distinción entre varios tipos de genitorialidad: biológica, social, legal, del grupo familiar y finalmente aquella genitorialidad simbólica que coloca al niño en lo interno de una red de relaciones emotivas del genitor y de la pareja genitora, que lo constituye al mismo tiempo como sujeto – objeto del deseo tanto de la pareja como propio.

La autora plantea que la genitorialidad simbólica es aquella en la cual los padres se hacen cargo del crecimiento psicológico del hijo invistiéndolo de los contenidos simbólicos que corresponden a una filiación específica, tal como lo encontramos en las familias más clásicas, así como en las familias adoptivas, monoparentales, reconstituidas, homoparentales o en las familias de niños nacidos por reproducción asistida.

Si deseas hacer cita para terapia psicológica, puedes acercarte a:

 

“Espacio de Psicoterapia Dasein” Ernestina Larrainzar 7, colonia del Valle, Benito Juárez, CDMX / Contacto: 67 98 14 31 (Deja tus datos en el buzón y en breve nos comunicaremos contigo)

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robertovargas@psic.mx (José Roberto Vargas Arreola) Conversemos Tue, 01 Aug 2017 01:06:08 +0000
El cambio es permanente http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/192-el-cambio-es-permanente http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/192-el-cambio-es-permanente El cambio es permanente

 

Jenifer García Campos

El cambio, a pesar de ser una constante en la vida de los seres humanos sigue siendo motivo de estrés y reacciones diversas que generan conflictos intra e interpersonales: La muerte de un ser querido en la que se afronta el proceso de duelo ya sea para terminar aceptando y avanzando o añorando y sufriendo; el nacimiento de un hijo, que modifica la rutina y la vida de quienes están a su alrededor;  un cambio de residencia, de trabajo, de estado civil, etc.

De acuerdo a las herramientas sociales, familiares, económicas y emocionales que tengamos, será la forma en la que podremos afrontar asertiva o patológicamente la presencia de los cambios en nuestras vidas.

El cambio puede traducirse en oportunidades de crecimiento y aprendizaje, puede proporcionarnos novedad y dosis de expectativa que motive a seguir adelante, aunque también puede generar frustración si no se ve satisfecho lo esperado y ser causa de mayor estrés.

Si nos detenemos a reflexionar sobre los cambios que vivimos día a día, evaluando a lo que tenemos que adaptarnos o confrontarnos, es posible que nos sorprenda la habilidad que vamos adquiriendo para enfrentarnos a éstos.  En un primer momento se pueden presentar emociones de angustia, temor, euforia etc. Para después percibir que la zona de confort se amplía constantemente; cuando se adquieren nuevas experiencias como viajar, aprender otro idioma, tener una pareja, etc.

La toma de decisiones juega un papel determinante en este proceso y será una de las herramientas con las que se cuenta para enfrentar los cambios. Aunque las situaciones tienen distinto grado de repercusión en la vida de las personas, desde levantarse de la cama hasta cambiar de país, casarse o divorciarse; la forma en la que habitualmente se decida puede influir en bienestar al enfrentar los cambios. El proceso en la toma de decisiones puede incluir:

  • Identificar la situación a definir
  • Identificar las opciones a elegir
  • Generar escenarios hipotéticos
  • Evaluar las opciones
  • Asumir la opción tomada
  • Llevar la elección a la acción
  • Concluir a posteriori la pertinencia de la decisión

Esta secuencia de pasos puede favorecer la toma de decisiones y por consiguiente ayudar a afrontar los cambios en la vida. Te invito a generar tu propia lista para tomar decisiones y generar disposición al cambio cuando se requiera.

Si deseas hacer cita para terapia psicológica, puedes acercarte a:

 

“Espacio de Psicoterapia Dasein” Ernestina Larrainzar 7, colonia del Valle, Benito Juárez, CDMX / Contacto: 67 98 14 31 (Deja tus datos en el buzón y en breve nos comunicaremos contigo)

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jenga@psic.mx (Jenifer García Campos) Conversemos Tue, 01 Aug 2017 00:54:56 +0000
¿El tema de la ética tiene un espacio en la psicoterapia? http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/185-el-tema-de-la-etica-tiene-un-espacio-en-la-psicoterapia http://psic.mx/index.php/transiciones/convocatoria/item/185-el-tema-de-la-etica-tiene-un-espacio-en-la-psicoterapia ¿El tema de la ética tiene un espacio en la psicoterapia?

 

Mónica Reyes Cárdenas

Resumen: En este artículo se busca indagar si es adecuado incluir o no cuestiones éticas dentro del diálogo con los pacientes y se ofrece una posible respuesta afirmativa basada en ideas que nutren las terapias postmodernas. Se incluyen también diálogos surgidos en el trabajo que realicé en la terapia psicológica con adolescentes en conflicto con la ley. Sin embargo, no se propone una única respuesta posible, se invita a los terapeutas a ofrecer sus propias respuestas.

La ética en la psicoterapia

“En mi anterior terapia yo no hablé sobre la infracción a la ley que cometí, la psicóloga me dijo que ella no iba a juzgarme ni a imponerme sus valores al respecto, así que nunca tocamos el tema” (Adolescente que asistió a terapia como parte de su medida legal por haber cometido una infracción a la ley).

Hay temas en los que tenemos claridad sobre la conducta que se espera del terapeuta. Por ley estamos obligados a no ser cómplices de ningún delito, sobre estos asuntos se nos demanda una postura firme y abierta de apoyo a la ley. Sin embargo, la forma de explicitarla puede complicar la terapia, si el paciente se cuestiona la alianza terapéutica al sentirse juzgado o al percibir que se le imponen valores ajenos a él/ella.

En un inicio, algunos terapeutas buscan adoptar una posición neutral, es decir, evaden activamente la aceptación de una posición más correcta sobre otra. Hablar de ética conlleva discutir cuáles formas de actuar son mejor valoradas para una comunidad determinada, por lo que la neutralidad podría implicar no discutir estos temas. Con ello, los terapeutas caerían en la trampa de la apatía, de la falta de asertividad o de no tomar ninguna responsabilidad (Cecchin, 1987).

En contraste, Andersen (1995) afirmó que es imposible no tener prejuicios o pre-entendimientos que utilizamos como base para construir significados en el mundo. Esto coincide con Cecchin, Lane y Ray (1997) acerca de que los prejuicios humanos son inevitables, así para un terapeuta es imprescindible tomar conciencia de sus propias ideas preconcebidas, pues sólo así puede asumir su responsabilidad y utilizarlos en una dirección terapéutica. ¿Cuáles son mis ideas previas sobre las infracciones a la ley, sobre los adolescentes que las cometen o sobre la posibilidad de hacer algo distinto? ¿Estas ideas preconcebidas favorecen el diálogo o lo empobrecen? Son algunas preguntas que el terapeuta puede hacerse. Cecchin (1987) lo describió como un estado de curiosidad, una guía en el trabajo que lleve al terapeuta a seguir explorando en el diálogo con el cliente, a buscar pautas que conlleven más curiosidad, en lugar de cerrar el diálogo creyendo ya saberlo todo. De hecho, el cambio en el rol del terapeuta informado por las ideas postmodernas implica alejarse del rol del experto en la vida de los clientes y adoptar posturas colaborativas, de curiosidad y reflexión conjunta.

Un poco más allá van Gergen y Warhus, (2003), quienes señalaron que el trabajo en terapia implica un activismo político y social, un terapeuta construccionista asume sus valores y los hace guía de su trabajo. Desde la terapia narrativa, White (2002) propuso que los terapeutas deben adoptar una postura política para ayudar a los pacientes a revelarse contra los discursos normalizadores y las pretensiones de verdad.  Bajo este enfoque los terapeutas adoptan una postura descentrada pero influyente, la cual pone al cliente como centro, pero el terapeuta sí busca influir (Tarragona, 2006).

Se suele considerar a los adolescentes como problemáticos y su actuar como rebeldía, pero estas concepciones limitan el diálogo y dificultan que éstos retomen su agencia personal, es decir, la participación activa con sus semejantes en la re-escritura y en el modelado de sus vidas y acciones (White y Epston, 1993).  Por otro lado, se suele considerar a la ley como algo impuesto desde fuera y para beneficio de otros. ¿Cómo insurreccionarse contra estas pretensiones de verdad? Una herramienta en la terapia narrativa es la deconstrucción de estos discursos. Se logra cuando llevamos a cabo descripciones críticas del desarrollo histórico de estas ideas y prácticas en la vida de las personas o haciendo un análisis transcultural. Lo que se busca es ofrecer un contexto a estas ideas y analizar sus efectos en la vida de las personas (White, 2002).

La discusión con los adolescentes en conflicto con la ley ocurrió dentro de su terapia individual y también en grupos con el tema: “Elaboración del delito”. Discutimos qué es el delito, qué es la ley y a quién beneficia (se sorprendieron gratamente al oír sus derechos como menores de edad). También se discutió quiénes son las víctimas en una infracción a la ley (algunos sólo nombraron corporativos despersonalizados, mientras que otros podían reflexionar sobre las personas a quienes afectaron incluyéndose ellos mismos y sus familias); discutimos qué es la justicia y el bien común y se reflexionó sobre cómo el delito aleja o acerca a las personas de ellos. No todos creían en el bien común, algunos sólo conciben una sociedad en donde se gana si otros pierden. Un adolescente me explicó que: hay dos tipos de personas, los que trabajan para obtener dinero y los que como él se los quitan. Fue su última sesión, ya no regresó. ¿Se dañó la relación terapéutica? Es posible, aunque no lo sabemos. En la mayoría de los casos no fue así, al trabajar con la idea del bien común los adolescentes se sintieron incluidos y aportaron muchas ideas sobre cómo podían hacer algo distinto al terminar su medida legal, para estar bien ellos mismos, lograr sus objetivos y convivir en paz con los otros.

El dinero (y su búsqueda) fue un tema muy presente en sus relatos, debatimos con cuánto dinero se puede vivir a la semana y se hizo un comparativo anónimo con los compañeros. También se analizaron sus deseos monetarios a la luz de la realidad económica en otros Estados de la República. ¡Un chico que decía tener problemas económicos ganaba más que yo! Los grupos son útiles para este tipo de análisis porque aportan una diversidad fértil en la construcción de nuevos significados. Anderson (2005) usó el término “polifonía” para referirse a las conversaciones en que la diversidad es respetada y valorada; pues conlleva el surgimiento de nuevos significados, conexiones e interacciones inesperadas. El chico que averiguó que ganaba más que yo, regresó a la siguiente sesión con una propuesta de trabajo para mí, posicionándose no sólo como un chico necesitado de dinero, sino como alguien capaz de ayudar.

En las sesiones de grupo, también discutimos posibles efectos negativos de la infracción a la ley, por ejemplo, ser tratados como infractores por su medio inmediato, lo cual les resulta injusto y los expone a recaer en comportamientos contrarios a la ley. Un adolescente lleno de tatuajes me refirió que tenía preocupación de que nunca le fueran a dar trabajo al juzgarlo por su aspecto y por el delito que cometió. Al centrar la discusión en cómo hacer que otros dejen de identificarlos como infractores (una vez que cumplen su medida), indirectamente trabajan en cómo ellos mismos pueden dejar de hacerlo.

El chico de los tatuajes contó que durante su internamiento había aprendido a cocinar un pescado exquisito, en ese momento expresó que tal vez podría trabajar como chef, abriendo posibilidades en su historia. Tarragona (2006) afirma que las historias enriquecidas son aquellas que admiten contradicciones y narran con mayor complejidad la experiencia humana. Estas historias están llenas de detalles, conexiones y provienen de la persona; principalmente abren posibilidades y dejan la historia con un final abierto. En el caso de los adolescentes en conflicto con la ley, no es posible saber si abandonaron las conductas infractoras, pero se trabaja en general para ampliar sus opciones y para que contemplen hacer algo diferente que les acerque más a sus sueños y valores, sin alejarse de la ley.

Finalmente, un aspecto complicado de abordar son las consecuencias de los actos infractores, ya que implica cierto grado de empatía hacia el otro y también admitir que sí tuvieron una conducta indeseable. Dada la variedad de conductas que los condujeron a la Comunidad Externa de Atención para Adolescentes (CEAA), no es posible resumir aquí la diversidad de abordajes para trabajar este aspecto en cada caso, cada uno teniendo por delante diferentes procesos de elaboración de significados alrededor de estos acontecimientos en su vida y en la de los otros. Hacer un grafiti, comprar robado, robar con o sin violencia, vender contrabando, poseer drogas, armas, vender drogas, herir a alguien, manoseo, violaciones y matar en forma accidental fueron algunas de las infracciones cometidas, de las cuales discutimos las consecuencias. Sorpresivamente algunos adolescentes que habían cometido infracciones poco graves (grafiti y robo sin violencia) tuvieron más dificultad para reflexionar desde la perspectiva de la víctima que un chico que había matado a otro en una riña. Además de cumplir a cabalidad su medida legal, él se encontraba en disposición de reparar el daño de algún modo, sin embargo, dado que no se debe exponer a que la familia de la víctima tome represalias si él se acerca, se discutieron formas indirectas de reparación social.

Entender las múltiples posibles consecuencias de estos actos puede ser complicado, pero si se logra, puede motivar que en un futuro, cuando el adolescente vuelva a estar expuesto a las mismas circunstancias, opte por decisiones con menor costo humano. Incluso cuando las consecuencias puedan ser positivas (un chico dijo estar más cerca de su padre gracias al proceso legal derivado de la infracción), se pueden discutir formas de lograr lo mismo sin dañar a terceros. Una idea que orientó mi trabajo con adolescentes infractores fue pensarlos como personas en búsqueda de algo valioso para ellos, pero con formas limitadas de lograrlo, así que el objetivo general fue buscar con ellos cómo acercarse a sus sueños o metas de una mejor manera. Como refiere Gergen (2006), las diferentes metáforas que usemos derivarán en nuevas formas de comprender y actuar, que develarán aspectos del lenguaje terapéutico.

Las nuevas narraciones, cuando surgen del diálogo conjunto con privilegio en la experiencia del cliente, ayudan a aumentar la agencia personal, entendida como la competencia o habilidad para actuar, tener opciones y participar en la creación de esas opciones (Anderson, 2007). Cuando los adolescentes son incluidos en la discusión sobre cómo ayudarlos a rehabilitarse, incrementan su compromiso en el proceso terapéutico y como ganancia adicional, enriquecen la discusión con ideas y lenguaje que, al provenir de otro adolescente, se favorece que sea escuchado por sus pares. Un chico dijo, por ejemplo, que él sólo entendía a madrazos (sic.), lo que llevó a una discusión y análisis refrescantemente honesto sobre si la violencia es un método útil de disciplina o qué otras formas les habrían ayudado más. Cabe señalar que tuve la misma discusión en otro momento con un grupo de padres de adolescentes que estaban ahí para fortalecer el proceso terapéutico de sus hijos. En estos grupos también discutimos sobre la ética, aunque enfocados en su quehacer de padres formando adolescentes.

En general, las conversaciones en la terapia oscilaron sobre el actuar conforme a la ley, las consecuencias de hacerlo o no y el efecto transformador que tiene ampliar las opciones del adolescente, de manera que éste pueda decidir mejor. Fueron múltiples conversaciones y formaron sólo una parte del proceso de convertirse en adultos. No puede llevarse a cabo en una sola sesión ni hay sólo una forma de llevarlas a cabo, habiendo tantas formas como personas involucradas; no obstante, quizá tienen en común la necesidad de ser narradas. White (2002, p. 18) señaló que “vivimos a través de los relatos que tenemos sobre nuestras vidas, que estas historias en efecto moldean nuestras vidas, las constituyen y las abrazan”. El relato no es ocioso, proporciona un marco para interpretar la experiencia y esta interpretación es un logro en el que participamos activamente.

Los pacientes y terapeutas que se involucran en conversaciones sobre el actuar ético, participarán en la creación de este marco para interpretar la experiencia y esto moldeará algunas de sus acciones futuras. Weingarten (citado en Gergen y Warhus, 2003) afirmó que la terapia postmoderna narrativa no está interesada en conversaciones que busquen conocer “causas”, sino que se interesa en conversaciones que generen y amplíen las formas de ir hacia adelante. En el caso de los adolescentes es amplio su porvenir, así que vale la pena generar estas conversaciones.

En el área legal, se resuelven las controversias entre la tutela de dos bienes tomando en cuenta cuál es el bien mayor, en este caso podrían estar en juego la relación terapéutica y por otro lado la reflexión sobre el actuar ético y conforme a la ley. En el área clínica, sin embargo, los terapeutas frecuentemente resolvemos las controversias en la praxis, y quizás sin dialogarlo lo suficiente con otros colegas ni con los pacientes. Es posible concluir que no se puede llegar a la terapia sin pre- entendimientos o ideas sobre el mundo y tampoco se puede dejar completamente a un lado nuestra postura sobre los diversos temas éticos planteados en terapia, así que la interrogante quizá sea cuándo, cómo y para qué dialogarla con el paciente. Además, al trabajar en contextos institucionales frecuentemente se trabaja en equipos multidisciplinarios con diferentes ideas al respecto. Al adolescente inicial le mencioné que yo tenía una postura diferente a su anterior terapeuta, aunque ambas son válidas, y le expliqué por qué me parece fundamental dialogar sobre la ética. Sostengo que es posible hacerlo sin perjudicar la relación terapéutica, generando historias enriquecidas que amplíen las posibilidades para todos.

 

Referencias

Andersen, T. (1995). El lenguaje no es inocente. Psicoterapia y familia, 8 (1), 3-7.

Anderson, H. (2005). Un enfoque postmoderno de la terapia: La música polifónica y la terapia “desde dentro”. En G. Limón (Comp.), Terapias Postmodernas. Aportaciones constructivistas (pp. 59-67). México: Pax.

Anderson, H. (2007). A postmodern Umbrella: Language and Knowledge as Relational and Generative and Inherently Transforming [Un paraguas postmoderno: Lenguaje y conocimiento relacionales, generadores e inherentemente transformadore]. En H. Anderson& D. Gehart (Eds.), Collaborative Therapy: Relationships and conversations that make a difference (pp. 7-19). New York: Routledge.

Cecchin, G. (1987). Hyphotetizing, Circularity and Neutrality Revisited: An invitation to Curiosity [Hipotetizar, Circularidad y Neutralidad: Una invitación a la curiosidad]. Family Process, 26 (4), 405-413.

Cecchin, G., Lane, G. y Ray, W. (2002). Irreverencia: Una estrategia de supervivencia para terapeutas. Barcelona: Paidós.

Gergen, K. (2006). Construir la realidad: El futuro de la psicoterapia. Barcelona: Paidós Ibérica.

Tarragona, M. (2006). Las terapias postmodernas: una breve introducción a la terapia colaborativa, la terapia narrativa y la terapia centrada en soluciones. Psicología Conductual, 14 (3), 511-532.

White, M.  y Epston, D. (1993). Medios narrativos para fines terapéuticos. Barcelona: Paidós Ibérica.

White, M. (1994). Guías para una terapia familiar sistémica. Barcelona: Gedisa.

White, M. (2002). Reescribir la vida. Barcelona: Gedisa.

Medios electrónicos:

 

Gergen, K. y Warhus, L. (2003). La terapia como una construcción social, dimensiones, deliberaciones y divergencias. Recuperado el 13 de marzo de 2017 de, http://www.researchgate.net/publication/255645388_La_terapia_como_una_construcción_ social_ dimensiones_ deliberaciones_y_ divergencias.

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monica.reyes@pdic.mx (Mónica Reyes Cárdenas) Tema Libre Wed, 28 Jun 2017 03:49:18 +0000