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De la piel de grupo en los grupos de Recepción Evaluación y Derivación (RED)

De la piel de grupo en los grupos de Recepción Evaluación y Derivación (RED)

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Agustín Cisneros Santos

Introducción

El grupo RED es el sistema que ha instituido la Asociación Mexicana de Psicoterapia Analítica de Grupo (AMPAG) para la recepción e integración de nuevos pacientes a los tratamientos clínicos que se brindan. Aunque tiene diferentes antecedentes, el grupo RED en la AMPAG tiene características específicas propias de la institución ya que constituye la respuesta que ofrece la clínica a la demanda de atención de la población; de forma práctica y vivencial se integran los pacientes a un tratamiento del cual son partícipes desde el primer momento, aprovechando la oportunidad para proporcionar la experiencia de interacción terapéutica que surge en el grupo. En el aspecto institucional encontramos la posibilidad de atención a mayor población y la capacidad de organización de expedientes en una fase específica del proceso. El grupo RED constituye uno de los primeros contactos prácticos de la cura con el paciente, el primero especializado y que implica un esfuerzo de trabajo mutuo entre institución (representada por los terapeutas) y la población, encarnada en el paciente.

El grupo RED consiste en un proceso de 3 a 5 sesiones semanales de 1.5 horas de duración en que el paciente expresa al terapeuta y al grupo su problemática. Dado que los pacientes no permanecen más de 5 sesiones en el grupo (en casi la totalidad de los casos no más de 3), el grupo va cambiando constantemente sin permitir, estrictamente, la constitución de un grupo en cuanto a la constancia de los miembros, el grupo RED se renueva constantemente. Esto lleva a ciertas complicaciones: Aunque el grupo RED no tiene como objetivo el proceso terapéutico, sí es necesario que el paciente permanezca y encuentre algo que le ayude a permanecer en las sesiones de grupo RED y además que le permita construir un proceso terapéutico posterior en los grupos de mayor tiempo de permanencia. El grupo RED es un espacio de gran relevancia en la AMPAG debido a que implica un cuestionamiento importante sobre cuáles son los primeros elementos de salud mental que la institución ofrece a la población.

El presente trabajo tiene como objetivo construir una perspectiva de pensamiento del grupo RED, a través de algunos textos de Didier Anzieu. Las construcciones de Anzieu no sólo son abordadas desde una teoría de los afectos, sino también desde una teoría del pensamiento, específicamente del pensamiento en el grupo RED. Dadas las características del grupo RED, es difícil llevar a cabo técnicas que analicen los procesos por los que transcurren los afectos en una persona, esto requiere el acompañamiento terapéutico que se ofrece posteriormente; sin embargo existe la necesidad de la observación, aunque sea mínima de dichos afectos. Las construcciones de Anzieu, tomadas como una teoría del pensamiento, más que de los afectos, permiten observar cómo es que algunas mociones afectivas son transmutadas en imágenes, verbalizadas o escenificadas en el grupo. En un sentido técnico consiste más en ofrecer un espacio de generación de discurso alrededor de la problemática que conduce a los pacientes a solicitar el servicio.

En una entrevista de Dominique Wintrebert, Anzieu comenta: “Los conceptos se desecan muy rápido si no son recargados en metáforas y, si éstas no son convertidas en algo más abstracto por vía de su conceptualización, pueden perdernos. Hay, por lo tanto un movimiento de va y viene entre lo carnal y lo intelectual, entre la clínica y la teoría”. En la misma entrevista menciona que su aproximación al psicoanálisis, específicamente desde el concepto de yo-piel, es una idea cercana a la teoría de cómo surge el pensamiento.

Anzieu se apoya en la segunda tópica freudiana para ofrecer una lectura a la construcción de las fantasías en el ser humano, “toda función psíquica se desarrolla apoyándose en una función corporal cuyo funcionamiento transpone al plano mental”. En un segundo principio explica, “el yo consciente, dentro del aparato psíquico tiende a ocupar la superficie en contacto con el mundo exterior y controlar el funcionamiento de este aparato... la piel tiene una importancia capital: proporciona al aparato psíquico representaciones constitutivas del Yo y de sus principales funciones”. Para Anzieu, como para Freud (1922), el Yo es primordialmente corporal y a partir de las pulsiones que surgen del cuerpo, surgirá la fantasía, el pensamiento y los afectos. Es importante comprender esta idea para el pensamiento del grupo-cuerpo que surgirá posteriormente en el pensamiento de Anzieu, pues el yo-piel es la forma individual del grupo-cuerpo.

El yo-piel tiene para Anzieu (1998) una serie de funciones:

1.- Mantenimiento del psiquismo, se explica desde el sentido biológico con el holding de Winnicott, la interiorización de la forma en que la madre sostiene al bebé.

2.- La representación psíquica del yo-piel surge de los juegos entre el cuerpo de la madre y el cuerpo del niño, así como de la respuesta de la madre a las sensaciones y emociones del bebé, constituye la percepción de sí mismo y la identidad.

3.- El yo-piel presenta una estructura de doble hoja, percibe y da forma a los afectos del infante, constituye una estructura.

4.- Permite distinguir en los demás los objetos de apego y de amor y afirmarse a sí mismo como un individuo que tiene su propia piel.

5.- Es una superficie psíquica que une las sensaciones de distintas naturalezas y las destaca como figuras sobre un fondo originario que es la envoltura táctil, da sentido a las percepciones, genera pensamientos con imágenes.

6.- Cumple la función de superficie y sostén de la excitación sexual, en un desarrollo normal se pueden localizar las zonas erógenas con la carga libidinal respectiva.

7.- Se encarga de la captación de estímulos internos y de la distribución de la libido entre las instancias permanentemente.

8.- Función de pictograma o huellas táctiles, una forma de memoria afectiva que da sentido a las percepciones.

9.- Todas las funciones están al servicio del apego y la libido, casos contrarios podrían pensarse en los procesos netamente masoquistas.

10.- Con esos principios produce los mecanismos de defensa.

11.- Emite las fantasías.

12.- Almacena percepciones en el preconsciente, que es diferente a la función mnémica del pictograma enunciada anteriormente, sería más cercana a la función del preconsciente o al sistema percepción-conciencia.

13.- Envuelve la totalidad del aparato psíquico y

14.- Conserva diversos tipos de funcionalidad dependiendo de la situación y de la zona del aparato psíquico que se activa

Es de la integración de estas funciones que surge la significación específica del sujeto. Como se puede observar, se plantea un esquema de construcción de las fantasías más que de transcurrir de afectos.

Cada una de las funciones del yo piel se construyen a partir del contacto que el infante tenga con su madre. En el grupo-cuerpo, las representaciones se construirán alrededor de las intervenciones del coordinador del grupo. Esto se expone, aunque no totalmente, en la constitución de lo que Bion llamaría “la cultura del grupo”. La ideas que surgen en el grupo, las expectativas que se tienen de lo que ocurrirá con lo que se deposite en él, las escenas que finalmente se actúan en el grupo constituyen lo que Anzieu llama lo “imaginario del grupo”.

En “El grupo y el inconsciente, lo imaginario en los grupos”, Anzieu genera su propia postura para  el concepto de “lo imaginario”. Anzieu (1992a) refiere:

“Me llamó la atención el hecho de que los sociólogos e historiadores, que atravesaban un momento de cambio… desarrollaron otra perspectiva en sus investigaciones basándolas en el estudio de las mentalidades… la movilización de elementos del imaginario colectivo: el gran miedo, las cruzadas, el ideal revolucionario; en el sentido banal del término tal como los historiadores ignorantes de la teoría lacaniana podían tomarlo.

 

Pero allí uno se chocaba con el problema del fantasma en el sentido psicoanalítico del término ya que se trata de una actividad eminentemente individual, es lo que individualiza al individuo. Era por lo tanto contradictorio hablar de fantasma de un grupo.

 

Que haya una estimulación de fantasmas individuales en la vida de grupo; que haya resonancias… entre los fantasmas de unos y otros; que haya…  una interfantasmatización, es incontestable; pero, me parece que hablar de fantasma de grupo sería arriesgarse a caer en una suerte de neojunguismo. Traté entonces de evitar el equívoco que provocaba el concepto de fantasmática grupal y coloqué en su lugar el término imaginario pero eso introduce otros equívocos.”   

Finalmente aunque Anzieu no logra generar una explicación específica sobre el término de “lo imaginario” podríamos comprender lo imaginario de los grupos como un espacio donde surgen pensamiento e ideas que se modifican por la función del grupo, los pensamientos que representan fantasías muestran la constitución de la piel del grupo. El grupo se constituye como un espacio de creación de imágenes en forma equiparable al yo-piel. La constitución del grupo-cuerpo y de la piel del grupo surge de manera natural en la interacción de los individuos del grupo. La piel del grupo tiene relación con la ilusión grupal así como la ilusión grupal es la unión del grupo con el ideal, lo que implicaría que el grupo remplaza al yo ideal del sujeto, la consumación con la madre; esta no es la única opción, el grupo puede reemplazar al yo, al ello o al superyó de los miembros del grupo, dependiendo de la distribución de las catexias (Anzieu, D. 1992b).

El grupo RED en AMPAG sostiene que la piel del grupo se constituye y modifica con la salida y entrada de miembros nuevos cada sesión, en la mención del encuadre y en la libertad, derecho y obligación de cada miembro de expresarse e interactuar con los otros miembros del grupo. La piel del grupo no resulta del todo evolucionada o con la metáfora de desarrollo que se pensaría en un sujeto saludable, tampoco es esta la función del grupo RED; sin embargo este enfoque permite ofrecer un espacio de pensamiento para el individuo en relación a su problemática.

De acuerdo a los comentarios de Campuzano (2000), no se trata de interpretar tanto como de dar continente a los afectos del sujeto, aunque en el modelo de Campuzano se genera una situación dramática con los afectos del grupo, es una expectativa que con el modelo actual de la AMPAG generaría perspectivas específicas del tratamiento. Sin embargo, con una perspectiva más cercana a la de Anzieu, se permitiría introducir al sujeto a la experiencia grupal, a la vez que se evalúan las capacidades de pensamiento de los sujetos.

La dramatización de las relaciones objetales durante el grupo RED, más que ser interpretadas, serían señaladas como los elementos que nutren y constituyen la piel del grupo, ofreciendo así al sujeto la vivencia consciente de su interacción en el grupo y la oportunidad de comprender un poco sobre la constitución de sus imágenes e ideas, de dónde surgen y cómo se desarrollan en la relación con los otros. En un sentido técnico, el coordinador debe promover el pensamiento y la verbalización en el grupo, así como señalar las dramatizaciones pertinentes en cada caso y dar cabida a los pensamiento individuales que se complementan con las escenas expresadas en las fantasías de lo que puede pasar en el grupo.

Conclusiones

El grupo RED constituye un espacio de cuestionamiento constante en muchos niveles, profesional y de investigación para el terapeuta; de funcionamiento, efectividad y eficiencia para la institución y de reto y oportunidad de acceder a un espacio de abrigo para el paciente. Estos cuestionamientos no cesarán y pueden constituir un espacio de reflexión para las instituciones y profesionales de la salud mental. 

La teoría de Anzieu como teoría del pensamiento más que de los afectos, constituye una forma de abordaje de la problemática grupal, que puede ejercer un efecto prolífico en el pensamiento de los sujetos agrupados y que requiere exploración. 

La perspectiva generada en este escrito resulta limitada a la teoría de Anzieu e incluso a uno de sus conceptos. Aunque es también el producto de la búsqueda de una explicación que genere alguna comprensión a un fenómeno que inunda y en momentos supera las capacidades técnicas y teóricas para la comprensión del comportamiento humano.

Referencias

Anzieu, D. (1998). El yo piel. Ediciones nueva visión. España

Anzieu, D. (1992a). El yo-grupo el grupo cuerpo, entrevista con Didier Anzieu en Wintrebert, D.

Anzieu, D. (1992b). El grupo y el inconsciente el imaginario grupal.

Campuzano, M. (2000). El grupo RED puente entre el dolor y la esperanza, Recuperado en: http://subjetividadycultura.org.mx

Last modified onSábado, 15 Julio 2017 17:54
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